martes, 2 de febrero de 2016

5 comidas que nunca deberías volver a consumir

Luccy Duddy
No tienes por qué volver a comer aquellos alimentos que no gusten, o los que te sienten mal. No lo hagas por su aporte vitamínico: seguro que podrás conseguirlo con otros platos
5 comidas que nunca deberías volver a consumir

Con frecuencia se suele consultar sobre qué cosas se deben o no comer: una proteína después de hacer ejercicio, el tipo de arroz, los granos integrales, el pescado o los mariscos, por ejemplo. La respuesta a estas consultas es (casi) siempre la misma: tal vez sí, tal vez no. A veces. Depende.
¿Por qué? Porque “cada persona es un mundo” y lo que le hace bien a una, quizás no es bueno para otra. Todo es según la cantidad que consumas. Igualmente, en este artículo conocerás cuáles son las 5 comidas que nunca deberías consumir.

Comidas menos aconsejadas

Si bien es cierto que hay alimentos que pueden ser más peligrosos que otros y que existen comidas recomendadas porque son más saludables, la verdad es que no podemos catalogar de “buena o mala” a la comida. Es comida, diferente en cada caso, con mayores o menores efectos colaterales para tu salud.

Los cinco alimentos que nunca debes comer

Los que no te gustan

No nos puede encantar cada platillo que sirven o que está en el menú de un restaurante. Entonces, ¿por qué pasarlo mal? La comida es nuestro sustento, eso es cierto, pero a la vez es placer y disfrute, es amor y éxtasis culinario. Si sabe bien, perfecto. Si no te gusta, no te obligues a comerlo. Muchas personas “odian” cierto alimento, pero lo siguen comiendo porque creen que es bueno para ellas.
Esto no es verdad. Si no te gusta, no es bueno para ti. Claro que puede tener beneficios nutricionales, pero igual que 1 millón de otros alimentos que podrías disfrutar de verdad. “Comida sana” no solo es brócoli al vapor y pechuga de pollo a la plancha. Trata de ser creativo y hacer que tus papilas gustativas disfruten mientras mantienes tu salud.

Los que hacen que tu cuerpo se sienta mal

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Puede ser tu estómago, tu cabeza o tus articulaciones. Puede que algo te encante pero después de comerlo te sientas hinchado, letárgico y, generalmente, incómodo. Esto pasa con cualquier tipo de comida, según la persona, aunque las harinas blancas, los lácteos y las carnes suelen llevarse todos los premios. Decidido evitar aquellos alimentos el 99% de las veces. El 1% restante es para darte un gusto, pero atención: sin exagerar su consumo. Al considerar este tipo de consumo ocasional “comida especial”, la disfrutarás mucho más. No olvides que si comes en demasía luego te sentirás fatal.

Los que te hacen sentir culpable

Sabes exactamente de qué estamos hablando. Pasas todo el fin de semana comiendo pasteles, brownies, helados, patatas fritas, pollo frito, panqueques o crepes, dulces, tacos… y te despiertas el lunes con una resaca alimentaria masiva y un sentimiento de culpa que parece que no desaparecerá aunque te pases toda la semana a manzana y ensalada de tomate y zanahoria.
Por supuesto que esto ocurre: te castigas fuertemente durante los siguientes días siguiendo una dieta estricta e imposible de cumplir. Al igual que ocurre luego de una borrachera, te prometes no hacerlo otra vez (aunque ni tú mismo te lo crees porque repetirás el ciclo el siguiente fin de semana).
La culpa por comer es horrible. No sirve para nada. La vergüenza de comer de manera menos saludablemente durante un corto periodo de tiempo te lleva a no sentirte a gusto con tu cuerpo y a obligarte a consumir cosas que quizás no te gustan “solo porque son sanas”. Esta no es una técnica recomendable por varias razones. Primero, porque no vas a perder la grasa ya consumida y segundo, porque el estómago no comprenderá qué está ocurriendo. Puede que lo vuelvas más sensible si comes sano de lunes a viernes y luego no escatimas en ingredientes, grasas, condimentos y azúcares los sábados y domingos.
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Si sueles tener fiestas, salidas o pedir al delivery o comida a domicilio los fines de semana, no comas en demasía. Lleva una dieta más equilibrada. No comas lo que luego te hace sentir culpable porque, después de todo, la comida debe ser increíble antes y después de ingerirla. Si al terminar el plato te sientes mal y culpable ¿realmente vale la pena?

Los que simplemente no puedes dejar de comer

Si hay un alimento que no puedes parar de comer, que hasta que el paquete no se termina no dejas de introducirlo en tu boca, si no importa la hora que sea lo quieres comer, si alguien más tiene que decirte “basta” y si tienes muchos deseos de comerlo sobre todo cuando no lo tienes en casa… entonces, es una comida que debes eliminar de tu alimentación.
Cuando pensamos en los alimentos que no podemos dejar de comer, que son adictivos, seguro se vienen a la mente las patatas fritas, los chocolates, las hamburguesas y las pizzas. Todos estos “alimentos” alteran químicamente tus respuestas en el cerebro y pueden llegar a ser muy adictivos. Pero no solo se aplica a la comida chatarra: también podemos ser adictos a los alimentos saludables.
Quizás una mermelada o jalea de fresas, las galletas caseras de tu abuela o una ensalada multicolor, aunque los casos son menores. Si es que no puedes dejar de comer las coles de Bruselas, ¡lo tienes permitido!

Los que no son comida

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El jarabe de maíz de alta fructosa no es comida. El almidón de maíz modificado no es comida. Los colorantes y sabores artificiales no son alimentos. La celulosa (pulpa de madera que a menudo se encuentran en el queso rallado) no es comida. ¿El propilenglicol? Tampoco es comida. Sin embargo, las industrias alimentarias grandes los añaden entre sus ingredientes (y muchos más que aquí no detallamos).
Estos ingredientes sirven para muchas cosas, como por ejemplo, ahorrar dinero a la compañía, ayudar a otra empresa, crear una adicción por parte de los consumidores, usar cosas más baratas y que duren más, pero no para tu salud.
Lo mejor que puedes hacer es preparar tu propia comida con ingredientes reales y productos orgánicos (o locales) y usar proteína animal de alta calidad (carne de res alimentada con pasto, no con antibióticos y hormonas, pescado que no sea de criadero, pollos que vivan en una gran extensión de campo, etc). Revisa cada etiqueta individual y si hay un ingrediente que no reconoces, es probable que no sea comida.

5 cosas que no sabías sobre los perros

Luccy Duddy


El perro es el mejor amigo del hombre y los científicos afirman que esta alianza ha existido por más de 15.000 años. Quizás por eso creemos que sabemos mucho sobre ellos, pero ¿será tan así? Hoy voy a enseñarte 5 cosas que no sabías sobre los perros

5. El Border Collie es el perro más inteligente

De acuerdo a un estudio científico realizado en 2009 y a cargo de Stanley Coren, neuropsicólogo y profesor de psicología de la University of British Columbia, la inteligencia de los perros se puede comparar perfectamente con la de un niño de 2 años, ya que son equivalentes. Además, en el mismo estudio indica que la razaBorder Collie tiene los ejemplares más inteligentes de esta especie, con algunos que hasta pueden entender e interpretar hasta 200 palabras diferentes.
Las 5 razas de perros más inteligentes son la de los caniches, los pastores alemanes, los golden retriever y los doberman. Por otro lado, tenemos a los perros de caza como los bulldogs y a los perros pequeños de tipo beagle (la raza de Snoopy), los cuales serían los menos iluminados, los muchachitos más lentos de la clase. El doctor Coren explica que mucho tiene que ver en esto el hecho de que antiguamente, los perros fueron domesticados y entrenados especialmente para la caza y la guerra, pero que más hacia nuestros días, se los entrenó para el compañerismo y la sociabilidad, lo que les da la posibilidad de hacer más sofiticado y desarrollados sus cerebros.

4. Son los mamíferos con más diversidad del mundo

Se estima que en nuestros días, la población mundial de esta fascinante subespecie de los lobos supera los 400 millones y desde un chihuahua del tamaño de una taza de té a un gigante gran danés o a un hermoso siberiano, la variedad de razas de perro es tan amplia y variada como la de ningún otro mamífero en la Tierra. Esa variedad en pelaje, tamaño, estructura ósea y funcionamiento, es realmente asombrosa, inspirando varias investigaciones y teorías.
En el año 2010, la revista científica The American Naturalist publicó un estudio en el cual se sostenía que dentro de la especie existen tantas diferencias entre las razas que perfectamente podríamos por ejemplo decir que el cráneo de un Collie es tan distinto al de un pequinés como el de un gato en comparación al de una morsa. Esta gran diversidad hace que los perros sean de gran utilidad para comprender más acerca de cómo funcionan los genes.

3. Pueden olfatear y contagiarse nuestras enfermedades

Siempre han existido muchos mitos acerca de las capacidades de nuestros queridos amigos en torno a su olfato y a sus capacidades para, de algún modo, darse cuenta de que algo en nosotros anda mal. Hoy sabemos que muchos de esos mitos son ciertos. Si tu estuvieras enfermo, tuvieras cáncer, epilepsia o diabetes, tu amigo de cuatro patas sería el primero en saberlo. Claro, ¿cómo? Aunque los científicos no saben la razón exacta, suponen que el sofisticado olfato de los perros está tan desarrollado que puede detectar incluso el extraño y débil aroma que se desprende de las células deterioradas, así como los cambios y las fluctuaciones del azúcar en la sangre. 
El más increíble de los casos es el de algunos perros que hasta han podido detectar un ataque de epilepsia 45 minutos antes de que suceda. Todo esto fue observado en un estudio desarrollado por la Asociación Americana de Urología, junto a un grupo de doctores e investigadores en el hospital de Tenon, Paris. Donde se demostró como los perros eran capaces de detectar y reaccionar diferente frente a pacientes con cáncer de pulmón, de mama, de vejiga y de próstata, así como diabéticos con picos de azúcar en sangre y epilépticos a punto de una crisis. Además de todo, se sabe también que muchas de estas enfermedades pueden y suelen contagiarse al can: se diagnostican 6 millones de casos de cáncer en perros cada año y sólo en EEUU. Muchas otras enfermedades y trastornos también parecieran ser compartidos por el dueño y la mascota.

2. Sienten envidia, aunque no pueden sentir culpa

La envidia y la culpa suenan como algo demasiado sucio si hablamos de cánidos, suena demasiado humano, sin embargo, un estudio publicado hace 5 años por la revista Proceedings, de la National Academy of Sciences, señaló que los perros pueden sentir envidia o bien algo muy similar. El estudio consistía en observar los comportamientos de los perros mientras se los recompensaba al realizar bien un truco. Así se pudo registrar que los perros que no recibían una recompensa se mostraban molestos, agitados, se rascaban insistentemente y hasta parecía que evitasen la mirada de aquellos que sí habían recibido recompensa. Además, si estaban solos, hacían el truco con mayor tranquilidad que si estaban en grupo. Diversas teorías se elaboraron al respecto, pero los investigadores se conformaron con resolver que al menos ahora sabemos que la envidia no es sólo una cuestión de los primates. 
Pero lo que si no pueden sentir los perros es la culpa y cuando tu amigo peludo te mira con esos ojos de cachorrito mientras lo retas por romper el almohadón o tirar el bote de basura por decimoquinta vez consecutiva, hay cero culpa, él sólo está respondiendo a tu reproche. A diferencia de lo que sucede con la “envidia”, que más bien está relacionada con la competencia y el instinto natural del animal, la culpa sí es un invento puramente humano, que tiene que ver con la consciencia, lo que también nos hace buscar o interpretar erróneamente los gestos de muchas otras especies de animales, lo mismo que crea el falso mito de la culpa en los perros.

1. Nuestra amistad es más intensa de lo que crees

Al comienzo mencionamos que el hombre y el perro tuvieron una fuerte amistad que se remonta a más de 15.000 años, estimándose entre unos 14.000 y hasta 17.000 años. A lo largo de la historia, estos seres fueron considerados sagrados por diversas culturas, apareciendo en el folclore, las leyendas y la mitología de distintas civilizaciones antiguas. Por ejemplo, los embalsamadores del Antiguo Egipto representaban a muchos de sus dioses con cabeza de perro, en la mitología de la Antigua Grecia, el cancerbero (un perro gigante de 3 cabezas) figura como el insuperable guardián del inframundo, en el folclore del Imperio Maya se creía que el perro era el animal sagrado encargado de guiar el espíritu hacia el más allá y entre otros tantos, en Nepal, hasta hoy se celebra un día especial para perros, en el cual se honra a estos seres sagrados con collares de colores y enormes platos de comida.
Hoy, muchos de nosotros los consideramos como un miembro de la familia más y se ha demostrado científicamente que los perros tienen beneficios reales en nuestras vidas. Por ejemplo en la salud, sabiendo que quienes tienen perros en el hogar tienen mejores estados de salud, mejorando el funcionamiento cardíaco, siendo de gran ayuda en problemas de sociabilización y por supuesto, haciendo de todos nosotros personas más felices.
¡Muy interesante! ¿No lo crees? ¿Qué te pareció esta lista? ¿Qué opinas al respecto? ¿Tienes perros en casa? 

5 cosas que los hombres quieren en la cama

Luccy Duddy
Cuando se trata de sexo no debes dejar que los hombres te digan lo que debes hacer o cómo comportarte. Pero sí es bueno tener en cuenta las cosas que a ellos les gustanpara poder tener una experiencia más placentera, soltarte y poder disfrutar y sorprender a tu pareja.
¿Quieres ver las 5 cosas que ellos quieren en la cama? ¡Pasa a la siguiente página!

#5 Que tomes el control

A los hombres les atraen las mujeres confiadas y seguras en todos los aspectos de la vida y el sexo no es la excepción. A veces caemos en la rutina y tendemos a descuidar esta parte importante de la relación.
Debes animarte a tomar las riendas, dejarte llevar y hacer lo que sientas. Ver que tienes la iniciativa ¡lo volverá loco!

#4 Nuevas posiciones

Así como a ellos les encanta vernos seguras y tomando la iniciativa, también les gusta cuando estamos abiertas a nuevas experiencias y situaciones. ¡Más aún si lo proponemos nosotras!
Encuentra algún juego o posición que te gustaría practicar con tu pareja. Proponle lugares diferentes y trata de ser espontánea. Eso ayudará a que él vea tu interés y se sienta más motivado.

#3 Estimulación visual

La estimulación visual es una gran ayuda. A los hombres les encanta ver a las mujeres en ropa interior. Así que no dudes en elegir una lencería sexy y atrevida y disfruta haciéndole a tu pareja un baile erótico.
Verás cómo lo estimulas y te sentirás increíble haciéndolo.

#2 Que sea divertido

A veces las mujeres tendemos a pensar demasiado y en vez de disfrutar, hacemos que el sexo se vuelva otra tarea del día y eso es algo que debemos evitar. Es súper importante pasarla bien y transmitirle eso a tu pareja.
A los hombres les gusta pasar un buen momento y divertirse, por eso debes asegurarte que sea una experiencia agradable.

#1 Que seas atrevida

Todas tenemos nuestros miedos e inseguridades (ellos también) pero a la hora de disfrutar con tu pareja debes dejar atrás la vergüenza y la timidez. Anímate a sentirte liberada y atrévete a variar.
La clave está en disfrutar y transmitirlo, proponer nuevas experiencias y evitar que el sexo se vuelva una rutina. No hay nada que un hombre quiera más que una mujer segura, confiada y dispuesta a divertirse y disfrutar.

5 cosas que quizás NO conocías de tu periodo menstrual

Luccy Duddy

Cada mes el periodo menstrual nos confirma que nuestro cuerpo trabaja con normalidad, pero quizás no sabías estas 5 cosas de él. Checa:

1. Los periodos disminuyen la capacidad cognitiva


El dolor abdominal, los dolores de cabeza y las náuseas durante los periodos menstruales pueden afectar la forma en que pensamos y sentimos, reduciendo así nuestra capacidad cognitiva.

Los cólicos menstruales pueden interferir en la capacidad de prestar atención según un estudio publicado en 2014 por la revista Pain.


2. Los periodos pueden cambiar nuestro tono de voz


Los cambios hormonales durante el ciclo menstrual pueden alterar el sonido de nuestra voz. Y es que, se cree, que las células de la laringe y la vagina son similares.

Un estudio publicado en 2011 en la revista Ethology encontró que los hombres pueden detectar a partir de la voz, si la mujer está menstruando.

Se pidió a 3 grupos de hombres que escucharan la voz de algunas mujeres que contaban del 1 al 5 y que estaban en sus periodos menstruales. Ellos identificaron la “voz menstrual” en un 35% de las ocasiones.


3. Los hombres se sienten menos atraídos cuando estás en tu periodo


Se comprobó que tienen un buen sentido del olfato, al menos cuando se trata de identificar nuestros ciclos menstruales.
Los estudios con animales han demostrado que los niveles de testosterona de los machos están influenciados por el olor de la hembra, sobre todo cuando está ovulando.

En 2010, la revista Psychological Science encontró que los niveles de testosterona de los hombres incrementan significativamente cuando huelen una playera de una mujer que está ovulando, comparado con una playera de una mujer que no esté en ovulación.


4. Los periodos nos vuelven “juguetonas”


Los periodos menstruales están muy conectados a nuestro deseo sexual. Durante la menstruación, los niveles de progesterona de las mujeres son más bajos, lo que puede hacer que nos sintamos más “juguetonas”, de acuerdo con Heathline.

Otra teoría es que la congestión pélvica durante esta época del mes puede desencadenar excitación en la mujer. Se cree, además, que con la lubricación adicional de la menstruación, la penetración puede ser mucho más cómoda.


5. El promedio de pérdida de sangre durante este periodo es menos al de una taza


Aunque no lo creas, la pérdida de sangre en este periodo no es severa. La medida promedio que perdemos al mes puede ir de unas cucharadas a menos de una taza de acuerdo con la NYU School of Medicine.

Con información de Medical Daily 

Las 5 cosas de las que más se arrepienten las personas que están a punto de morir

Luccy Duddy
  • Una enfermera pasó mucho tiempo entrevistando a pacientes terminales para comprender cuales eran las cosas de las que más se arrepentían antes de partir.

  • La vida se acaba y no hay nada humanamente posible para revertir esta situación. Por más adelantada que esté, la medicina hace poco más que aliviar los padecimientos e intenta dar un poco más de tiempo, pero no más allá. Todos tenemos conciencia de la mortalidad, pero lo vemos cómo algo lejano, a futuro ¿Qué ocurre con la gente que sabe a ciencia cierta que su estancia en este mundo se avecina?
    La enfermera de cuidados paliativos Bronnie Ware recolectó cientos de testimonios de pacientes en sus 12 últimas semanas de vida. En un principio abrió un blog llamadoinspiration and Chai, que con el tiempo se fue convirtiendo en un libro: The Top Five Regrets of the Dying ("Top 5 de Lamentos de los Moribundos"). A pesar de las obvias diferencias entre los diversos casos, Bronnie encontró ciertas coincidencias: "Cuando les preguntaba de qué se arrepentían o qué hubieran querido hacer distinto, algunos temas comunes salían a la superficie una y otra vez".

    1 "Desearía haber tenido el valor de vivir la vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí".

    El miedo a la opinión ajena es el más citado entre los pacientes según la enfermera Ware."Cuando las personas se dan cuenta de que su vida está a punto de terminar y pueden ver claramente hacia atrás, es fácil ver cuántos sueños se han ido sin cumplirse", dice la enfermera. Las elecciones que no tomamos, ya sea por miedo o por otras causas, se acumulan cómo un gran peso con el que todos cargamos hasta el final de nuestras vidas. Cómo bien explica Ware:"la salud trae consigo una libertad que muy pocos consideran, hasta que ya no la tienen".

    2 "Desearía no haber trabajado tanto".

    Según la enfermera, escuchó este lamento de cada uno de sus pacientes masculinos. Quizás sea porque en generaciones pasadas, el hombre era el que acostumbraba a salir a trabajar y la mujer solía quedarse en casa. Pero ahora que las cosas han cambiado, posiblemente escuchemos a más mujeres pasando por la misma situación al final de sus vidas. Ware dice "Al simplificar su estilo de vida y tomar decisiones conscientes en el camino, es posible que no necesite los ingresos que usted piensa que necesita". El éxito de una persona no depende de la cantidad de dinero que gana, sino de saber aprovechar el tiempo disponible.

    3 "Desearía haber tenido el valor de expresar mis sentimientos".

    Muchos ven a los sentimientos cómo algo subjetivo, personal y perteneciente sólo a la esfera privada, por eso es que a lo largo de su vida intentan ocultarlos de los demás. Esto a la larga no es bueno, según Ware, cómo resultado "muchos desarrollaron enfermedades relacionadas con la amargura y el resentimiento que cargaron consigo".

    4 "Desearía haberme mantenido en contacto con mis amigos".

    "Vi mucho arrepentimiento sobre no darle a las amistades el tiempo y esfuerzo que merecían. Todos extrañan a sus amigos cuando están muriendo" dice Ware. Puede ser un llamado de atención para una época en que la amistad se refiere a los avatares de cientos de extraños que se agolpan en una red social, y con quienes raramente tenemos contacto real. Descuidar una amistad es una de las peores cosas que uno puede hacer, siempre hay tiempo para hacer una juntada, SIEMPRE.

    5 "Desearía haberme permitido ser más feliz".

    Muchos no se dan cuenta de que la felicidad es una elección, algo que muchos sospechamos muy dentro de nosotros pero que jamás nos gustaría admitir abiertamente.
    Ware dice que muchos de sus pacientes "Habían quedado atrapados en los patrones y los viejos hábitos. El llamado "confort" de la familiaridad se desbordó en sus emociones, así como en su vida física. El miedo al cambio los tenía pretendiendo ante los demás, y para su yo, que estaban contenidos. Cuando profundamente dentro, ellos anhelaban reír correctamente y recuperar la ligereza de sus vidas una vez más".
    Vía: bronnieware.
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